Donde Está El Truco
Este espectáculo de circo familiar invita al público a vivir una emocionante travesía llena de magia, humor y asombro, donde el circo se transforma en una poderosa experiencia sobre la autoconfianza, la valentía y el creer en uno mismo. A través del viaje de tres entrañables payasos, que se embarcan en la búsqueda de un pequeño amigo, la historia despliega un relato cercano y profundo sobre la perseverancia, el trabajo en equipo y el poder interior que todos tenemos para alcanzar nuestros sueños.
Con una puesta en escena dinámica y visualmente impactante, el espectáculo combina tela aérea, malabares grupales, mimbre, rueda Cyr, contacto y acrobacia combinada, logrando momentos de alto nivel técnico que sorprenden y emocionan a grandes y pequeños. Cada número no solo deslumbra por su destreza, sino que refuerza un mensaje valórico claro, donde la colaboración y la superación personal son clave para enfrentar cualquier desafío.
Pensado para públicos familiares, educativos e institucionales, este montaje genera un espacio de encuentro intergeneracional, fomentando la unión familiar, la risa compartida y la emoción colectiva. Mientras los niños descubren la importancia de soñar y creer en sí mismos, los adultos se reencuentran con la idea de que la magia no vive solo en el escenario, sino también en la vida cotidiana.
Este espectáculo se ha presentado en:








- Escenografía
- Técnicas de Circo
- 5 artistas + 1 técnico
- Telón.
- Mesa de Sonido
- Amplificación
- 3 micrófonos de Cintillo
- Material de Utilería
- Traslado dentro de la Región Metropolitana
Nuevo circo / creación colectiva
Duración: 60 Minutos
- Cuerda lisa
- Trapecio
- Mimbre
- Saltos en Cuerda
- Diábolo
- Magia
La Historia...
un circo que está a punto de abrir sus puertas… pero nada sale como debería.
El clima es un desastre, los artistas llegan tarde, los objetos no están donde deberían estar y el ánimo parece tan torcido como una cuerda floja mal tensada. En medio de ese caos aparece el Señor Corales, un payaso veterano, optimista hasta el exceso, convencido de que “si algo puede salir mal… igual puede ser divertido”.
Mientras intenta ordenar la función, cada intento de “arreglar” las cosas provoca nuevos enredos:
un número comienza antes de tiempo, otro se interrumpe, alguien entra por el lugar equivocado. Los errores se acumulan, pero lejos de detener el espectáculo, lo empujan hacia adelante.
El Dúo Tornasol, suspendido en el aro aéreo, aparece cuando nadie los espera, obligando a improvisar y adaptarse en el aire. El trapecio triple irrumpe como un acto de valentía colectiva, demostrando que confiar en otros es la única forma de no caer. El equilibrio en sillas se transforma en una metáfora clara: mantenerse en pie cuando todo tambalea requiere calma, humor y mucha paciencia.
Cada dificultad es enfrentada con ingenio, juego y complicidad. El público es invitado a opinar, a alertar, a reírse del error antes de que ocurra. No hay cuarta pared: todos están dentro del mismo problema… y de la misma solución.
Entre caídas falsas, sustos exagerados y celebraciones inesperadas, el dúo de mano a mano cómico y los malabares con pelotas y clavas refuerzan la idea central: equivocarse no es fracasar, es seguir jugando.
Finalmente, cuando todo parece a punto de colapsar, el circo encuentra su ritmo. No porque los problemas desaparezcan, sino porque los artistas —y el público— aprenden a mirarlos de otra forma.
El espectáculo termina como empezó: con desorden.
Pero ahora ese desorden tiene sentido.